Cada uno siguió su propio camino. Pedro cogió el mar en una balsa de sogas y tanques. Luis, una visa española después de que volvió distinto. Osmani, un contrato en la fábrica y una mujer en Moa. La isla los fue repartiendo como reparte todo: sin preguntar.
Eric se quedó. Él decía que por decisión. Los que saben, saben que a los que cargan fundamento no los deja ir el mar. Años después alguien le preguntó si no le dolía que todos hubieran seguido su camino menos él.
—Todos —dijo Eric—. Yo también.
Y era verdad. Solo que el suyo era de ida y vuelta, y no era suyo, y lo caminaban dos.
nº 4 · Dos vasos ← « Postales del muerto » → nº 6 · A oscuras
Otros textos del universo en la sección Cuentos , Ensayos y Voces de la isla.
📕 Leer el Capítulo I de Tierra Roja gratis (PDF).
Si te llegó, compártelo con quien piense que podría interesarle.
📚 La trilogía completa en Amazon.
H. del Monte: Todos los jueves te llega un cuento nuevo de este mundo. Un correo, una historia, la isla. Si quieres recibirlos por correo, suscríbete abajo.



